Los rooftops de Austria: los Alpes y Viena desde las alturas
Un país de montañas en el corazón de Europa
País de Europa Central sin salida al mar, Austria limita con Alemania, Chequia, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, Italia, Suiza y Liechtenstein. Tiene unos 9,2 millones de habitantes, repartidos en nueve Länder (estados federados), y su capital es Viena. Corazón del imperio de los Habsburgo durante siglos, recuperó su soberanía en 1955 y se declaró neutral ese mismo año; es miembro de la Unión Europea desde 1995 y su moneda es el euro.
Los Alpes cubren cerca de dos tercios del territorio, hasta el Grossglockner, el punto más alto del país, con casi 3.800 metros. El Danubio atraviesa el norte del país a lo largo de unos 350 kilómetros, pasando por el valle de la Wachau y por Viena. Austria es famosa también por sus lagos, como el de Hallstatt, por sus ciudades barrocas como Salzburgo y por su tradición musical.
Por qué subir a las azoteas
En las ciudades austriacas, los tejados cuentan la historia: agujas góticas, cúpulas barrocas, tejados de cobre verdoso y fachadas de palacios imperiales, con las montañas o las colinas como telón de fondo. Desde una terraza en las alturas se abarcan de un vistazo monumentos, parques y río. Los rooftops austriacos se sitúan en lo alto de hoteles contemporáneos, grandes almacenes, museos e incluso torres emblemáticas.
Viena, primera parada
Una capital de tejados extraordinarios
Viena concentra la mayor parte de los rooftops del país: terrazas frente a la aguja de la catedral de San Esteban, un jardín de verano en el Ring, un bar acristalado en la planta 18 de una torre firmada por Jean Nouvel, una terraza en la azotea del Leopold Museum, un restaurante en lo alto de una antigua torre antiaérea y un restaurante giratorio a 170 metros en el Donauturm.
Ambientes muy distintos
Algunos locales apuestan por los cócteles y las noches con DJ, otros por la cocina vienesa o mediterránea, por el brunch o por una copa de vino austriaco al atardecer. Los precios se mantienen cercanos a los de las demás grandes capitales de Europa occidental.
Consejos prácticos
Temporada, moneda y reservas
El clima es continental: las terrazas al aire libre cobran vida sobre todo de mayo a septiembre, y varias cierran en invierno, mientras que los salones acristalados o cubiertos abren todo el año. Los precios se indican en euros y la tarjeta bancaria se acepta en casi todas partes. Al atardecer, las mejores mesas están muy solicitadas: conviene reservar siempre que sea posible y llevar una vestimenta cuidada en los bares de hotel de alta gama.
Foto: Kevin Poh / Wikimedia Commons, CC BY 2.0
